Gibraltar Chronicle Logo
Features

Adults Highly Commended Contágiame una sonrisa By Elena Scialtiel

No se iba a su casa en días.
Días que no veía la cama.
Días que dormiba sin pijama.
Ni siquiera lencerías .. .
Días sin dormir a oscuras,
en el silencio y las frescuras,
gozando del perfume frutado
de ella, en la almohada de lado.
Días que vestiba y calzaba plástico:
bata verde y pantalón de elástico.
Dormitaba en camillas de consultorio,
enroscado en sabanas de papelón
- servilletas de cafetería de estación -
un sueño pardo, rota y desultorio.
Días que no ve a la chica de ojos de violeta
y sonrisa de pétalos de rosa mosqueta.
La Reina de Corazones, le apodan en Cardiología,
con su gracia de hada y su pinta de brujería.
Y entre todos, la Reina había escogido a él,
el chico del copete.
Desde entonces, sus electrocardiogramas - y su piel -
vibran en doblete.
Días que no se tocan ... No puede más sin ella!
Si no se besan hoy, la pandemia los atropella!
La busca en pasillos que huelen a duelo y torpeza.
De la mano de látex la guía en el cuarto de limpieza.
Urgente, ardiente, hasta dando un portazo!
Finalmente, la envuelve en su abrazo.
Cinco minutos. Bastante para reanudar la vida.
Un beso aséptico, un toque de mascarillas.
A pesar del EPI, las caricias dan cosquillas.
Ella se huye. Despacio. Con su sonrisa pulida.
Y él desea, sus ojos de ónix centelleando:
"Hasta la siguiente. En el parque. Bailando."

Judge Charles Durante comment:

Highly commended: Elena Scialtiel with Contágiame una sonrisa. Our emotional lives have been in suspended animation since the different lockdowns were implemented. Medical staff especially, has been drawn into a demanding rhythm of life and work which has turned existence into one long nightmare. Contágiame una sonrisa celebrates a love affair in the midst of the aseptic and sterilised atmosphere of a hospital dealing with Covid-19 cases. The lovers have deserted their love nest, away from ‘el perfume frutado de ella.’

Instead, they move about wearing the obligatory protective equipment, stealing hugs and kisses as they trudge along the mournful hospital corridors, yearning for one another. She is ‘la reina de corazones’, appropriately named as she probably works in the cardiology department.

He manages a quick kiss in the utility room where the rhyme of ‘portazo’ and abrazo’ conveys the eagerness of the encounter. Five minutes are enough to renew their emotional life. The next occasion will be more auspicious-‘en el parque’ and the furtive kisses will become a dance, a rhythmic moving of two bodies together.

The title plays on our fear of being infected, but in this humorous poem the only pathogen you will get is a smile! Elena has managed to extract a measure of enjoyment from what is a very tragic situation.